Cosmética alemana 'old school': el nuevo 'boom' de belleza en el que menos es más

Cosmética alemana 'old school': el nuevo 'boom' de belleza en el que menos es más

Los principios básicos de las marcas de belleza de la zona se han mantenido constantes a lo largo del tiempo: transparencia, eficacia y ser natural. Las marcas alemanas y austríacas se centran mucho más en reducir el ritual de belleza a un repertorio simple de productos de eficacia probada. Menos es más, mientras la calidad sea buena y cuente con la ciencia suficiente para respaldarla.

“Los coches alemanes, su ciencia… se los asocia no solo con las técnicas más punteras, sino con ser la prueba definitiva de que algo realmente funciona”, explica el dermatólogo cosmético y fundador de la marca de cuidado para la piel Royal Fern, el Dr. Timm Golueke. “Piensa en ello como una ingeniería alemana para la piel”.

Alemania también es conocida por adherirse a estrictos parámetros de seguridad y calidad, así que los productos tienen que cumplir muchos requisitos antes de alcanzar el mostrador de belleza. “Alemania tiene una lista de ingredientes aceptados excepcionalmente rígida. Hay muchos más ingredientes aprobados para su uso en un producto estadounidense de cuidado para la piel que en uno alemán. Hay un énfasis en la seguridad”, explica la doctora en estética Barbara Sturm.

Cosmética alemana 'old school': el nuevo 'boom' de belleza en el que menos es más

La etiqueta “Made in Germany” es ahora un símbolo de la más alta calidad, particularmente en el sector del cuidado de la piel. “Es un nuevo título honorario en el cosmos de la belleza que preserva nuestras supuestas virtudes en el panorama mundial. Los codiciados productos son estrictamente científicos, rigurosamente testados, tienen efectos fiables y son creados por doctores alemanes”, dice Beatrice Graf, jefa de belleza digital en Vogue Alemania.

Los minoristas pioneros identificaron pronto el potencial de la belleza alemana. “Introduje a Barbara Sturm en su primera plataforma minorista en Net-A-Porter hace muchos años -en 2013-,” dice David Olsen, el que antes fuera vicepresidente global y de belleza y moda y ahora es director ejecutivo de la minorista online de lujo Cos Bar. “Eran productos que nunca había visto antes y que resultaban muy eficaces y estaban respaldados por una fundadora muy adelantada a su tiempo. Despegó enseguida y el añadirlo a la selección de Cos Bar cuando me uní en 2016 resultó evidente. Después nos convertimos en el segundo minorista de Augustinus Bader. Son las marcas que más rápido crecen en Cos Bar, supongo que porque la belleza alemana resuena con nuestra clientela porque simboliza una ciencia robusta, innovación y, en estos dos casos, fundadores increíbles”.